La regulación de los mercados financieros en Europa no se entiende sin el nombre de Verena Ross. Durante más de quince años al frente de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), primero como directora ejecutiva fundadora y después como presidenta, Ross ha sido la figura que más ha influido en la construcción del supervisor bursátil europeo. Su mandato como presidenta concluirá el 31 de octubre de 2026, fecha que marca el cierre de una etapa decisiva en la historia de la regulación financiera de la UE.
¿Qué es la ESMA y por qué importa?
La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés) es el organismo independiente de la UE responsable de la supervisión de los mercados de valores y de capital. Junto con el Consejo Europeo de Riesgo Sistémico (ESRB), la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA), forma el sistema europeo de supervisión financiera introducido en 2010 para hacer frente a los riesgos puestos de manifiesto por la crisis financiera global. Su sede se encuentra en París y su mandato abarca la protección del inversor, la estabilidad financiera y la convergencia supervisora entre los Estados miembros.
Entender la ESMA es relevante para cualquier inversor o entidad que opere en los mercados europeos: sus normas, guías y recomendaciones condicionan directamente el funcionamiento de los intermediarios financieros, las plataformas de inversión y los productos que llegan al consumidor final.
Verena Ross: una trayectoria construida sobre dos pilares: economía y visión global
Verena Ross es de nacionalidad alemana. Comenzó su carrera en el Banco de Inglaterra en 1994, donde trabajó como economista y supervisora bancaria. Esta base técnica le proporcionó un conocimiento directo de los mecanismos de control prudencial y de estabilidad del sistema financiero.
Su formación académica no es convencional para el sector: cursó estudios de sinología y economía en Hamburgo, Taipéi y Londres, en la SOAS (School of Oriental and African Studies). Una combinación poco habitual que refleja su orientación internacional desde los primeros años de carrera.
En 1998 se incorporó a la Financial Services Authority (FSA) del Reino Unido para dirigir la oficina del presidente ejecutivo durante la fase de arranque del regulador. A lo largo de su etapa en la FSA, ocupó diversas posiciones en la División de Mercados, fue directora de la División de Estrategia y Riesgos y, finalmente, directora de la División Internacional. También fue miembro del Comité Ejecutivo de la FSA. En el año 2000, estuvo brevemente como asesora en comisión de servicio en la Securities and Futures Commission de Hong Kong.
Construir la ESMA desde cero: el reto fundacional de Verena Ross
En 2011, Verena Ross fue nombrada primera directora ejecutiva de la ESMA, un cargo que desempeñó durante diez años. En esa etapa fue responsable de construir la organización y supervisar su funcionamiento diario. Su tarea era la de cualquier fundador institucional: definir la estructura interna, establecer procedimientos, incorporar equipos y, sobre todo, dotar de credibilidad técnica a un organismo que nacía en plena crisis de confianza en los mercados europeos.
Durante esa década, la ESMA pasó de ser un proyecto regulatorio a convertirse en una referencia consolidada dentro del sistema financiero de la UE. La convergencia supervisora entre los reguladores nacionales —uno de sus objetivos centrales— avanzó de forma significativa, y la protección del inversor minorista se instaló como eje estratégico del organismo.
Presidenta de la ESMA: regulación de criptoactivos, finanzas sostenibles e inversión minorista
El 1 de noviembre de 2021, Verena Ross asumió el cargo de presidenta de la ESMA, tras recibir el respaldo del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea. Su mandato tiene una duración de cinco años y puede ser renovado una vez.
Su llegada a la presidencia coincidió con uno de los momentos de mayor transformación estructural de los mercados financieros europeos. Entre los principales retos abordados durante su mandato destacan:
- Criptoactivos y regulación MiCA: la aplicación del Reglamento europeo sobre mercados de criptoactivos ha sido uno de los proyectos normativos más complejos de los últimos años, y la ESMA ha jugado un papel central en su desarrollo e implementación.
- Greenwashing y finanzas sostenibles: la mejora de la transparencia en la inversión sostenible y la lucha contra las prácticas de greenwashing han centrado parte significativa de la actividad supervisora.
- Protección del inversor minorista en entornos digitales: la proliferación de plataformas de inversión online ha exigido una actualización constante del marco de protección al cliente.
- Unión de los Mercados de Capitales: el impulso hacia una mayor integración y eficiencia de los mercados de capitales europeos, uno de los proyectos estratégicos de la Comisión Europea.
Ross ha insistido en la importancia de la educación financiera como herramienta de protección: que los ciudadanos comprendan los riesgos asociados a sus inversiones y dispongan de información clara y comparable para tomar decisiones responsables.
La salida de Verena Ross y el proceso de sucesión en la ESMA
El 10 de diciembre de 2025, la ESMA anunció que Verena Ross no optará a un segundo mandato como presidenta. Continuará al frente del organismo hasta el 31 de octubre de 2026, lo que permite activar con antelación el proceso de sucesión y garantiza una transición ordenada. Una decisión que, en sí misma, es coherente con el estilo de gestión institucional que ha caracterizado su trayectoria: planificación, estabilidad y certidumbre para los mercados.
Quince años después de su llegada a la ESMA, el legado de Verena Ross se mide en términos institucionales: un organismo con mayor capacidad técnica, mejor coordinado con los supervisores nacionales y con una agenda clara en materia de protección del inversor y estabilidad financiera.
En un contexto en el que los mercados financieros se enfrentan a transformaciones estructurales, la figura de Verena Ross representa un modelo de liderazgo regulatorio basado en el rigor técnico y la visión a largo plazo.
* Foto cedida por la ESMA