Cada julio, al presentar el Impuesto sobre Sociedades, cualquier empresa puede marcar una casilla que no le cuesta nada. En 2025 lo hicieron casi 374.000 compañías y, entre todas, destinaron 124,6 millones de euros a proyectos sociales. Así funciona la Casilla Empresa Solidaria.
¿Qué es una Empresa Solidaria?
Es aquella que, en su declaración del Impuesto sobre Sociedades, marca la Casilla Empresa Solidaria para que el 0,7 % de su cuota íntegra se destine a proyectos sociales. No es una donación ni un gasto añadido: es decidir el destino de una pequeña parte de un impuesto que la empresa tiene que pagar.
Quienes la marcan pueden solicitar el Sello Empresa Solidaria, un distintivo gratuito que concede cada año la Plataforma del Tercer Sector para reconocer ese compromiso.
Origen y funcionamiento
La casilla existe desde 2018 y traslada a las empresas el modelo de la «X Solidaria» de la declaración de la renta. Según la Plataforma del Tercer Sector, no hay mecanismos equivalentes en otros países europeos: es una innovación española.
El trámite es sencillo: basta con marcar la casilla 00073 del modelo 200 (o la 069 del modelo 220, para grupos fiscales). Hacienda reserva ese 0,7 % y, junto con lo recaudado por la X Solidaria del IRPF, lo reparte mediante convocatorias públicas, estatales y autonómicas, entre proyectos de ONG, fundaciones y asociaciones. La empresa no elige el proyecto concreto: lo deciden las convocatorias.
¿Marcar la casilla supone pagar más impuestos?
No. Se paga exactamente lo mismo, se marque o no. Tampoco afecta a deducciones ni devoluciones.
¿Qué ocurre con ese 0,7 %?
Si se marca, se destina a proyectos sociales. Si no, se queda en los presupuestos generales del Estado como el resto del impuesto.
¿En qué se parece a la casilla del IRPF?
Comparten porcentaje, coste cero y destino; de hecho, sus fondos se reparten juntos. La diferencia es que la del IRPF la marcan las personas en su declaración de la renta, mientras que esta la marcan las empresas en el Impuesto sobre Sociedades, del 1 al 25 de julio.
Un ejemplo sencillo
Una pyme con una cuota íntegra de 50.000 euros paga lo mismo marque o no la casilla. Si la marca, 350 euros (el 0,7 %) van a proyectos sociales. Puede parecer poco, pero el coste medio de un programa social financiado en 2025 rondó los 72.500 euros: bastarían unas 200 empresas como esta para sostener uno completo.
La iniciativa en cifras
Según los últimos datos de la Plataforma del Tercer Sector, en 2025 marcaron la casilla 373.881 empresas, un 20 % más que el año anterior, y se recaudaron 124,6 millones de euros, un 44 % más y récord histórico. Ya la marca una de cada cinco empresas, y ocho de cada diez participantes son pymes. Desde 2018 se han movilizado más de 413 millones de euros.
Con esos fondos se financiaron en 2025 casi 1.300 proyectos estatales y cerca de 10.000 autonómicos, en ámbitos como la discapacidad, la infancia, la inclusión social, la violencia de género, las personas migrantes o el voluntariado. Y hay margen para crecer: si todas las empresas marcaran la casilla, se podrían alcanzar 295 millones de euros al año.
La «S» de ESG
La sostenibilidad empresarial no es solo clima. La dimensión social de ESG abarca el impacto de las empresas en las personas y en las comunidades donde operan, y la Casilla Empresa Solidaria es una de las formas más sencillas de contribuir a ella: no requiere presupuesto ni estructura.
También refleja el valor de la colaboración con el tercer sector. Las entidades sociales conocen las necesidades reales y saben cómo llegar a quienes más lo necesitan; las empresas aportan recursos, empleo, conocimiento y voluntariado. Juntas, multiplican el impacto.
Una casilla, un gran impacto
Ser Empresa Solidaria no cuesta nada y apenas exige un gesto. Pero, sumado al de cientos de miles de empresas, ese gesto se convierte en miles de proyectos que mejoran la vida de las personas.